Dulces, dulces letras

por:  Sergi S. Cazaña, Diseñador y escultor de jardines.

En los últimos meses han venido a mí dos fabulosas propuestas literarias. Y digo “han venido a mí” porque en ningún momento las busqué y, de hecho, no tenía en mente adquirir, por el momento, más libros que tuvieran que ver con jardines.

Pero ha sucedido.

El primer trago de cerveza, libro absolutamente irrepetible, recomendable con los ojos cerrados. Lo encontré un domingo de junio en el Mercat de Sant Antoni de Barcelona, en ese momento en que las paradas de libros ya están recogiendo, ya muy pocos visitantes permanecen por allí, e invade el mercado una especie de nostalgia dominical. Se trata El primer trago de cerveza de una colección de pequeños textos que nos acerca de una manera delicada, exquisita, a esas sencillas cosas que tan felices pueden llegar a hacernos si sabemos apreciarlas, saborearlas. Y entre ellas, los jardines, las plantas, esos espacios verdes, sosegados, que aparecen en más de una ocasión.

La segunda propuesta es La meditación y el arte de la jardinería, un manual fabuloso sobre el presente, el ahora, la conciencia plena, simple y radiante de lo que sucede en cada momento. La jardinería se presenta como un sutil hilo conductor mediante el que poder alcanzar la calma y apaciguar ese torbellino en que, muchas veces, se convierte nuestra mente.