Matisse

por:  Sergi S. Cazaña, Diseñador y escultor de jardines.

Voy, poco a poco, redescubriendo a Matisse.

¿Qué puedo decir? Poco, más bien poco. Matisse hay que vivirlo, sentirlo. Disfrutarlo o sufrirlo. No hay término medio para un genio de su talla, un guerrero que nunca bajó ni un milímetro su arma más poderosa: el pincel.

¿Y el color?¡El color! Un diseñador de cualquier disciplina aprenderá, siempre, de Henri Matisse. Siempre. Y el diseño de jardines no es una excepción: los sabios, emotivos maridajes de color en sus obras son un extraordinario modelo para cualquiera que, de manera profesional o no, sueñe con dar a su jardín un carácter, simplemente, admirable.